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domingo, 17 de noviembre de 2019

Cayo, ingeniero romano de Calagurris


Género: Teatro
Local: Auditorio Museo Arqueológico Nacional

Dramaturgia y Dirección: Jon Sarasti
Realización y producción: Galapagos, Teatro Calido S.L.
Producción y documentación: Maria José Stefanía
Ambientación sonora: Gonzalo Galiñanes
Escenografía: Fernando Romero
Vestuario: Vestuario París
Interprete: Jon Sarasti

Información adicional: 

Cayo, nuestro ingeniero romano de Calagurris, esta empeñado en demostrar que el progreso requiere un esfuerzo de todos. Para ello ha solicitado una sesión extraordinaria de la curia a la que se convoca no solo a los viejos senadores sino también a todos los habitantes de la ciudad.  La discusión de Cayo con sus vecinos de Calagurris, sobre los gastos e incomodidades de las obras hidráulicas, permitirá conocer los beneficios de la tecnología romana en la vida diaria.  Dialogando espera demostrar los beneficios que en la vida diaria se derivan del uso de la tecnología y la urbanización de las ciudades romanas.

"... Ciudadanos, ha llegado la hora de aprobar o rechazar la Munitio. Tendréis que levantar la mano y decir sí, o esconder la mano y susurrar el no. ¿Queréis mirar al futuro, y construir una ciudad próspera?..."


 ¿Conseguirá que la asamblea vote a favor de sus propuestas?

Datos sobre el contexto histórico de la obra:

Arévacos
Fue una de las más poderosas tribus prerromanas, perteneciente a la familia de los celtíberos y asentada entre el sistema Ibérico y el valle del Duero.

Azud
Pequeña presa hecha en los ríos con el fin de desviar el agua hacia un canal artificial. Podía construirse con piedras sueltas trabadas mediante ramas vegetales, con mampostería o con sillería.

Belos
Tribu celtibérica ubicada en el centro peninsular, al SE de la tribu de los arévacos. Fueron suyas ciudades como Segeda, Segóbriga y Arcóbriga. Suele aparecer en las fuentes asociada a los titos.

Calagurris
Ciudad prerromana, Calagurris Iulia romana, actual Calahorra (La Rioja).

Castellum Aquae
Depósito de distribución del que partían las tuberías que conducían el agua a los diferentes edificios, viviendas o fuentes de la ciudad.

Chorobates
Instrumento especial utilizado por los romanos para medir las diferencias de nivel de un terreno. Era de madera, con una longitud de 20 pies (casi 6 metros) en cuyos extremos se ensamblaban unas patas o codos haciendo escuadra. Llevaba tallado en la parte superior (regula) un canalillo (canalis) que se llenaba de agua, lo que permitía nivelar el aparato. Tenía además plomadas que ayudaban a situarlo en posición horizontal. Una vez emplazado, el librator miraba por las pínulas situadas en sus extremos definiendo una línea horizontal y realizando lecturas en jalones situados en su línea de mira. La medida del desnivel se calculaba restando la altura del chorobates de la lectura efectuada en el jalón. Aunque era pesado y difícil de transportar, proporcionaba una notable precisión.

Dioptra
Instrumento óptico de nivelación que permite hallar la diferencia de nivel entre dos puntos midiendo alturas y distancias. Consta de una alidada colocada sobre un trípode o una base de madera y de dos discos girables graduados, sobre un plano horizontal u oblicuo y un nivel de agua. Como no podía medir grandes distancias, los topógrafos debían realizar muchas mediciones 
sucesivas.

Galia Narbonense
Una de las cuatro administraciones o provincias en las que Augusto subdividió las Galias en el año 27 a. C. Ocupaba una amplia zona del sur de Francia.

Ingeniero
Era la máxima autoridad técnica en la construcción de una obra hidráulica. Se encargaba de diseñar el proyecto, realizar las mediciones y estimar el presupuesto. En época romana, se utilizaba la voz griega Architectus para designar al ingeniero hidráulico.

Librator
Conocido también como nivelador. Ingeniero especializado que calculaba la pendiente de los terrenos mediante diversos instrumentos y determinaba el trazado más apropiado para las conducciones de agua. Sus conocimientos eran indispensables en la construcción de acueductos, fuentes, etc.

Munitio
Prestaciones personales obligatorias para los ciudadanos mayores de 14-16 años y menores de 60 que debían aportar varios días de trabajo gratuito al año para la realización de obras públicas (construcción o reparación de edificios, caminos, puentes o murallas), con el fin de abaratar gastos. La Curia local fijaba en cada momento los días exigidos y la forma de cumplir con estas obligaciones.

Opus caementicium
Material básico en las construcciones y obras públicas romanas. Está formado por una mezcla de arena y cal con pequeños guijarros, cascotes y piedras ligeras (toba, puzzolana), fáciles de obtener. Además de ser barato, posee dos cualidades importantes: su plasticidad antes del fraguado y la solidez a toda prueba después del mismo. Es una de las grandes aportaciones de la ingeniería y la arquitectura romanas.

Segeda
Ciudad más importante de los belos, pueblo también celtíbero, situada cerca de Numancia.

Titos
Tribu celtíbera cuya ubicación y ciudades principales no son bien conocidas. Aparece en las fuentes relacionada con los belos.

Gestión administrativa de una obra pública

1.º. Los duumviri, magistrados de mayor rango, toman la decisión política de realizar una obra pública y la adjudican al contratista mediante subasta.
2.º. Los cargos de carácter civil que formaban la Curia o consejo municipal, los decuriones, autorizan la propuesta de los duumviri y aprueban las partidas de gastos y la munitio o prestación personal.
3.º. El magistrado encargado de la recaudación de impuestos y del control de la caja y las finanzas pública, el cuestor, habilita el dinero para el pago de la obra pública.
4.º. El edil se encarga de la dirección y gestión de la obra pública.






domingo, 6 de octubre de 2019

Areva, una mujer de Numancia

Género: Teatro
Local: Auditorio Museo Arqueológico Nacional

Realización y producción: Jon Sarasti y María José Stefanía
Dramaturgia y dirección: Jon Sarasti
Producción y documentación: Maria José Stefanía
Ambientación sonora: Gonzalo Galiñanes
Escenografía y vestuario: Enrique Benito
Fotografía: Patricia Abascal
Interprete: Natalia Moya

Información adicional: 
Acción y recreación histórica cuya protagonista, Areva, es un personaje de ficción que se sitúa en la ciudad romana de Sagunto, en el año 123 a. C., diez años después de la conquista de Numancia por los Romanos. Su conmovedor relato transmite sus recuerdos sobre los acontecimientos históricos de un episodio concreto de la conquista romana: la guerra de Numancia.

El espectáculo teatral esta basado íntegramente en los datos obtenidos de investigaciones arqueológicas. El monólogo aprovecha la capacidad comunicativa de la narración en primera persona para acercar al espectador al momento histórico, consiguiendo que el verdadero protagonista sea la gente corriente que cuenta sus vivencias

Este episodio forma parte de un ciclo que ofrece un recorrido documentado y verosímil de la historia de España contado por sus propios protagonistas. Con él se da voz a personas que vivieron o pudieron vivir en momentos críticos y trascendentales de nuestra historia. 

Datos sobre el contexto histórico de la obra: 

Areva
Nombre de la protagonista del relato, nacida en 178 a.C. Toma su nombre de los arévacos, pueblo celtíbero de la meseta central que ofreció gran resistencia a la conquista romana. Una vez asolada Numancia, los sobrevivientes se convierten en botín del ejército romano y son trasladados a Roma para su exhibición como perdedores. Sin embargo, Areva no correrá esa suerte: por sus conocimientos de “contar, medir, calcular y leer en las monedas las letras de los iberos” será comprada como esclava a los centuriones romanos por un comerciante de la romanizada Sagunto.

Bílbilis
Ciudad prerromana, Bílbilis Itálica romana, actual Calatayud (Zaragoza).

Calagurris
Ciudad prerromana, Cala-gurris Iulia romana, actual Calahorra (La Rioja).

Cartago
Ciudad norteafricana de origen fenicio. Fue el escenario de la primera guerra púnica, en la que los cartagineses (púnicos) se enfrentaron a Roma por el control del Medite-rráneo. Durante la segunda guerra púnica (218 –202 a.C) la acción se traslada a la península Ibérica, fuente de suministros para el ejército del cartaginés Aníbal, que se había convertido en verdadera amenaza para Roma. En este marco cabe situar la llegada de elefantes a la Península, traídos por Aníbal. Tras la victoria sobre los cartagineses y una vez expulsados, los romanos deciden quedarse en la Península, que se convierte en Hispania, provincia del Imperio, pero su conquista será paulatina y no acabará hasta Augusto, en el año 29 a.C.

Moncayo
La sierra del Moncayo se haya ubicada en la cordillera Ibérica, a caballo entre las cuencas hidrográficas del Duero y del Ebro. La cumbre del Moncayo (2.315 m.) es su máxima cota. En la Antigüedad, estuvo poblada de bosques de robles y encinas, como los que rodeaban Numancia, según los textos clásicos, y que ofrecían un medio apto para el pastoreo y la cría de ganado, complemento de la dieta alimenticia de cereal de trigo y cebada de los celtíberos, a la que se añadían, además, los productos de la huerta. La explotación de las minas de hierro del Moncayo era otro elemento importante dentro de la economía celtibérica, lo que permitió el desarrollo de una manufactura siderúrgica.

Numancia
Ciudad celtíbera. En un principio habitada por los pelendones (también celtíberos) hasta su ocupación por los arévacos a principios del siglo II a.C. Tras su destrucción por los romanos en 133 a.C., fue ocupada de nuevo por los pelendones, aliados de los romanos.

Roma
Ciudad italiana fundada en el año 754 a.C., fue centro de un gran Imperio que duraría más de seis siglos. Aún hoy somos deudores de su cultura, una de las más fecundas de la Antigüedad. La resistencia al avance romano en la Península fue muy fuerte por parte de los celtíberos, lo que dio lugar a las denominadas guerras celtibéricas a partir del episodio de Segeda. Previamente, en los años 180-179 a.C, Sempronio Graco firmó un pacto con los celtíberos por el que éstos accedían a pagar impuestos, a no levantar nuevas ciudades y a suministrar tropas auxiliares a los romanos. En contrapartida, Graco distribuyó lotes de tierra asentando en ellas a familias celtíberas. Fueron años de paz en la región y los acuerdos alcanzados serían luego modelo a seguir por los indígenas en su relación con Roma, estos años son recordados con nostalgia por Areva.
A mediados del siglo II, sin embargo, la política del Senado romano cambió de manera notable. Roma precisaba cada vez con más intensidad apropiarse de tierras, minas, esclavos, tributos...
Eran tiempos de una fuerte crisis social en Italia y el Senado quería que ingentes cantidades de recursos afluyesen hacia la metrópoli. Ello motivó una fuerte acción militarista y expansionista en los distintos frentes del Mediterráneo. Roma precisaba de un pretexto que le permitiera ocupar la Celtiberia. La ciudad de Segeda, al fortificarse, se lo concedió.

Rubia
Planta de cuya raíz se obtenía un tinte de color rojo muy apreciado en la Antigüedad para teñir paños de lana.

Saguntum
Antigua Arse, ciudad aliada de los romanos en 219 a.C. y vencida por el general cartaginés Aníbal. Ahora, Areva vive aquí, es la esclava de un mercader y la ciudad ya está romanizada.

Sal marina
En la Antigüedad, la sal se empleada para la conservación de alimentos y era un elemento escaso y muy valorado, hasta el punto de que se empleaba como moneda. Los soldados romanos recibían una paga en granos de sal, origen de la palabra “salario”. Areva valora la sal marina por su mayor pureza y finura frente a la sal procedente de salinas del interior.

Segeda
Es la ciudad más importante de los belos, pueblo también celtíbero, situada cerca de Numancia; se rodeó de unos muros fuertes y obligó a los titos, otra tribu celtíbera limítrofe, a unírseles. El Senado les prohibió fortificarse, les reclamó los tributos estipulados en tiempos de Graco y les ordenó que proporcionaran las tropas acordadas. Ante la negativa de los belos, el Senado romano
consideró que tenía un adecuado pretexto para iniciar la guerra justamente. De esta forma, en el año 153 a.C., dieron comienzo las guerras celtibéricas y los habitantes de Segeda huyeron y se refugiaron en el territorio de los arévacos, como es recordado por Areva.
El día 23 de agosto, consagrado a Vulcano, las tropas romanas fueron vencidas por los celtíberos, registrando unas 6.000 bajas. Esa fecha fue considerada, en lo sucesivo y por ese motivo, día nefasto. Sin embargo, los restos del ejército invasor ya iniciaron, en ese mismo año, el cerco de Numancia.





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